Parsons, DeAndre y ¿#NoHardFeelings?



Chandler Parsons ya está de vacaciones. Como ya decíamos, está casi recuperado de su lesión y deseando conocer su futuro para ponerse a reclutar cuanto antes. Pero, mientras tanto, parece que se ha marchado a Los Angeles para pasar unas semanas de relax. 

¿Y quién vive en Los Angeles y ha sido recientemente eliminado también de los Playoffs? 

Una foto publicada por ChandlerParsons (@chandlerparsons) el

"No hard feelings", reza la captura de una foto que ya ha dividido a los Mavs fans que odian este gesto y los que son indiferentes a él. Parsons y DeAndre Jordan se hicieron buenos amigos mientras el primero trataba de reclutar al segundo durante el pasado verano, y parece que siguen siéndolo a pesar de todo lo sucedido en aquella noche de julio.

Después de aquello, Parsons criticó duramente a Jordan en los medios. Salvo Cuban, ninguna otra figura de los Mavs lo hizo con tanta dureza. Ejemplos:

"No estaba preparado para ser un jugador franquicia. Estaba asustado. Estaba asustado por dar el siguiente paso en su carrera".

"Cuando un hombre te da su palabra, a ti y a una organización como esta, especialmente cuando esa organización ha puesto tanto esfuerzo, hacer esto es de tener muy poca ética y muy poco respeto".

"Me siento decepcionado, frustrado, me ha faltado al respeto".

"Quizás le dio miedo liderar a un equipo. En Los Angeles puede quedarse detrás de Chris Paul, puede quedarse detrás de Blake Griffin. Pensé que eso era lo que no quería".

"DeAndre ya no es una prioridad para nosotros", dijo en noviembre. "Y por lo que parece, tampoco lo es para los Clippers".

Pero también hubo otro punto en el que siempre insistió: que seguían siendo amigos. Para Parsons no tiene ningún sentido ahora renegar de DeAndre Jordan, y tampoco sería bueno para los Mavericks que lo hiciera. Si el alero ahora dijera que ya no es amigo de DeAndre podría entenderse dado lo sucedido, pero buena parte de la liga podría entender entonces que Parsons es un oportunista que solo se ganó esa amistad por interés, por oportunismo. De hecho, ya se dijo esto de él cuando realizó algunos de los comentarios citados anteriormente. Con esta foto, Parsons entierra todo eso y puede volver a ser ese reclutador. En este mundillo, tener amistades ayuda más que forjar enemistades. 

Mucha gente cree en el principio que dice que no hay que mezclar los negocios con el placer. A los jugadores de la NBA les gusta verse a sí mismos como hombres de negocios. Y este es un caso en el que se demuestra que no se mezclan los negocios con la vida privada. Parsons no trata de convencer a nadie de que perdone a DeAndre, simplemente demuestra que en su mundo no tiene sentido guardar esos rencores. 

Menos de 500 personas se ganan la vida en la NBA cada año, Son un grupo selecto de individuos, que se mueven en un pequeño y selecto grupo, y que no tienen una gran cantidad de opciones donde jugar. Cuando terminan los partidos, van a los mismos restaurantes. Cuando acaban las temporadas, pasan sus vacaciones en los mismos lugares. Comparten agentes. Algunos, incluso, comparten mujeres. Que se lo digan a Matt Barnes. Lo más probable es que terminen jugando los unos con los otros, o con el grupo cercano a los otros, muy a menudo. Parsons no es solo amigo de DeAndre, también lo es de Blake Griffin. Blake Griffin lo es de J.J. Redick. Redick lo es de Jared Dudley. Dudley lo es de Trevor Ariza. Y así, todo está interconectado. Y es mejor estar en esa red que fuera de ella. 

Las franquicias utilizan ese mismo principio cuando conviene. En Dallas nos permitimos el lujo de tratar a Tyson Chandler de caza fortunas cuando ha sido la misma franquicia la que, en dos ocasiones diferentes, lo dejó en un segundo plano para intentar cazar a un jugador superior. El comportamiento de ambos es comprensible. Jason Kidd nos dejó tirados en el último momento la última vez que fue agente libre, pero el enfado ya se ha pasado. Just Business.

También hay quien ha querido ver esta foto como una muestra de que DeAndre Jordan y los Clippers van a intentar ir a por Chandler Parsons este verano. No digo que sea imposible, y desde luego que Parsons es precisamente lo que necesitan los Clippers, pero tener a tres jugadores cobrando ya por encima de los 20 millones anuales lo complica. Las cuentas dicen que como mucho podrían llegar a ofrecer alrededor de 15 millones a Parsons el primer año, lejos de su máximo de algo más de 20. De momento no es algo que vea como una posibilidad realista, pero aquellos más alarmistas ya tienen un motivo para pulsar el botón del pánico ahora que Dirk ha dejado claro que va a seguir. 

DeAndre Jordan dio un duro palo a los Mavs hace casi un año. No manejó bien la situación, pero estaba en su derecho de cambiar de opinión. Tú, como fan, tienes derecho a odiar a muerte a cualquiera que consideres enemigo de la franquicia, porque eso forma parte también del entretenimiento (y yo soy el primero). Y Parsons, como profesional del baloncesto para quien es también un trabajo y no solo un entretenimiento, y como alguien que tiene contacto directo con esos otros "enemigos" habitualmente, tiene derecho a no tener rencores.  

Posiblemente Parsons haya mostrado poca sensibilidad con los fans, pero no hay que leer más de la cuenta en que dos personas sean amigas y lo demuestren a pesar de lo que piensen los demás. 
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Periodista. Junto letras en D-Mavs desde 2009.

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