Los Mavs llegan al ecuador de la temporada regular (23-18)



El partido contra los Chicago Bulls del pasado viernes marcó el punto medio de la temporada de los Dallas Mavericks (41 encuentros), al cual han llegado con un balance 23 - 18. 

Para empezar, son algunas victorias más que las que mucha gente esperaba. Es cierto que los Mavericks se han aprovechado de un bajón en la Conferencia Oeste para ocupar el quinto puesto con ese balance, pero una vez más se vuelve a demostrar que no es muy prudente desconfiar de un equipo con Dirk Nowitzki y Rick Carlisle en nómina. 

Hasta ahora los Mavs han tenido el octavo calendario más fácil de la NBA según la fórmula de ESPN. Siguen estando lejos de la media, pero también se han alejado del segundo calendario más fácil que habían tenido hasta finales de diciembre. Tampoco hay que romperse la cabeza con esta medida: entre los equipos que han tenido un calendario más sencillo que el de Dallas están Golden State, San Antonio, Oklahoma City, Clippers o Cleveland, y no veo a nadie menospreciar sus récords por ello. 

En cuanto al calendario restante, su dificultad depende de la fuente que utilices. Puede pasar a ser el segundo más complicado, como dice la fórmula de PlayoffStatus.com, o el 10º más difícil, como en teamrankings.com. La clave está en que gran parte de esa dificultad está concentrada aún en estos diez días con San Antonio, Oklahoma City, Houston y Golden State. 

Quizás lo más positivo de estos primeros 41 partidos de temporada regular es que los Dallas Mavericks han competido en todos los partidos contra rivales contenders, aunque luego no hayan encontrado ese nivel de intensad en otros encuentros que podrían haber ganado. Todo ello integrando varias piezas nuevas importantes y con jugadores saliendo de lesiones, como todos sabemos. 

Mirando el calendario, de entre las 18 derrotas hay seis que chirrían más que el resto: las dos contra Pelicans (por sensaciones), Toronto en casa, Sacramento y Milwaukee. Si hubiesen ganado la mitad de esos partidos serían tres victorias más. Al mismo tiempo, muy pocos habrían contado con victorias como las de Clippers, Rockets con suplentes o Golden State Warriors, por lo que podríamos dar a unas compensadas con las otras. 

Hay que seguir teniendo claro lo que es este equipo y lo que no es. El techo de este equipo aún es una incógnita. Podemos intuir que no será suficiente para luchar contra la élite a la hora de la verdad, pero también se puede concluir que aún hay margen de mejora. Pero lo que sí podemos asegurar tras 41 partidos es que estos Dallas Mavericks no van a ser el peor equipo del Oeste. Lo siento, SBNation. 


-----
D-Mavs en Twitter y en Facebook
Toda la NBA en BasketAmericano
-----

Periodista. Junto letras en D-Mavs desde 2009.

Share this

Entradas relacionadas

Anterior
Next Post »