Una segunda oportunidad para Dormilón



¿Quién dijo que en la NBA no se dan segundas oportunidades? Parece que al menos los Dallas Mavericks sí que creen en ellas. O, al menos, no les quedan muchas otras opciones. 

Samuel Dalembert volverá a firmar con los Dallas Mavericks casi dos años después de que lo hiciera por primera vez en el verano de 2013. En aquel entonces fue un contrato de $7,5 millones por dos temporadas con la segunda parcialmente garantizada. Ahora, será por el mínimo. Hay motivos para esa reducción de dinero. 

El 19 de julio de 2013 Dalembert firmó con los Mavs con 32 años y después de que Dwight Howard dijera que no a Mark Cuban y compañía. Dalembert llegaba procedente de Milwaukee, donde no había llegado a hacerse un hueco en la rotación la temporada anterior. Lejos quedaban las temporadas con Philadelphia en las que promedió cerca de un 10-10, pero aun así fue útil para los Mavericks. Fue el máximo reboteador del equipo con 6,8 rechaces por encuentro, a los que sumó 6,6puntos y 1,2 tapones en solo 20 minutos por encuentro, unos números bastante efectivos. 

El problema principal fue su falta de motivación durante fases de la temporada. En diciembre y enero se vio claramente, cuando bajó su producción e incluso fue sancionado por quedarse dormido. Esto escribí en su valoración de la temporada: 

"Si tuviésemos que definir la primera temporada de Samuel Dalembert con una única palabra esa sería irregularidad.
Rick Carlisle castigó en dos ocasiones a Dalembert por quedarse dormido y llegar tarde al entrenamiento. En la primera perdió el puesto de titular aquel día, y en la segunda se quedó todo el partido sin jugar. Y quizás estos fueron los dos puntos de inflexión de su temporada. 
Porque Dalembert empezó bien la temporada, promediando cerca de 9 puntos y 8 rebotes en menos de 24 minutos hasta la primera vez que se quedó dormido, el 18 de noviembre. A partir de ese momento, la confianza de Dormilón se desplomó hasta apenas llegar a los 6 puntos y 6 rebotes por partido. Esto duró precisamente hasta su segundo castigo, el 6 de enero. Esta vez se quedó sin jugar y el mensaje fue claro: si sigues así, no solo no jugarás, sino que es probable que te traspasemos. 
Dalembert captó el mensaje y volvió a mostrar motivación de forma inmediata. Si bien sus números habitualmente no destacaban por encima de la norma, en gran parte debido a la limitación en sus minutos, la aportación de Samuel tuvo su importancia para que los Mavs lograsen entrar en Playoffs. 
Su nivel dio un salto especialmente en la recta final de la temporada. Desde el 16 de marzo y hasta el final de la liga regular, Dalembert promedió 7,8 puntos, 8,3 rebotes y 1,7 tapones en solo 21,1 minutos de media.
Durante los últimos meses, se podía ver en los partidos que los Mavs eran más sólidos con Dalembert en pista que con Blair (con Wright estaba más igualado, aunque dependía del día). Y lo que la vista nos decía estaba apoyado también por las estadísticas. Todos sabemos que los números engañan, pero me parece importante reseñar que en los 15 partidos en los que jugó más de 25 minutos, Dalembert promedió 10,3 puntos y 8,9 rebotes y los Mavs tuvieron un balance 13-2. Y no creo que fuese casualidad".

Claro que después fue traspasado a los New York Knicks, y allí tuvieron menos paciencia con él. Tras 32 partidos y unos promedios de 4 puntos y 5,3 rebotes, era cortado el pasado 5 de enero antes de que su contrato se garantizase por completo. 

Aún así cabía esperar que un pívot con buenos números reboteadores despertase intereses entre equipos de Playoffs, y sin embargo no llegó a firmar con nadie. ¿Por voluntad propia?

Según fuentes de Jeff Skin Wade, comentarista en los partidos de los Mavericks, fue el propio Dalembert quien prefirió someterse a un programa de entrenamiento individual para prepararse para esta temporada, y además se apuntó volver a los Dallas Mavericks como objetivo, a pesar de que sabía que tendría que convencerles después de lo visto en su etapa anterior. 

Que sea verdad o no, solo él lo sabe. Pero lo cierto es que los Mavs tampoco tenían muchas más posibilidades. Siguen sin creer que Kevin Seraphin sea un pívot ni que merezca el dinero que quiere, y está en duda el estado de salud de JaVale McGee, aunque no descartan su incorporación. Y Dalembert, por el mínimo, no es un mal valor para lo que puede aportar. Quizás los Mavs consiguen motivarle en la lucha que va a haber en el training camp por repartirse los puestos en la plantilla (¿y también el puesto como pívot titular?). 

Esperemos, eso sí, que al menos en esta ocasión le funcione bien el despertador. 
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Periodista. Junto letras en D-Mavs desde 2009.

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