El sueño de los Singh



"Hombre, 28 años, 2'16 metros de altura, desempleado, busco trabajo de policía, granjero o lo que sea". Este era el anuncio que apareció en 1989 en un periódico de la región hindú de Punjabi. Un entrenador de baloncesto local vio el anuncio y decidió contactar con esa persona. 

Cuando era joven ya había querido practicar ese deporte, pero su padre no le había dejado. Aquello era solo una ilusión, una tontería. Él seguiría la tradición familiar, convirtiéndose en granjero, y así lo hizo. Casi dos décadas después, volvería a intentarlo. 

Le llevaron a la academia, pero después de unos cuantos entrenamientos quedó claro: era demasiado mayor para aprender a jugar al baloncesto. En aquel momento, Balbir Singh, quien acabaría siendo alcalde de su localidad, decidió que si alguna vez tenía un hijo tan alto como él, lo convertiría en jugador de baloncesto en vez de en granjero. 

No tardó mucho tiempo en quedar claro que tendría que hacerlo, pues el joven Satnam, su segundo hijo, medía ya casi 1'80 a los nueve años de edad. Cuando le llevó por primera vez a jugar al baloncesto, Satnam no lo entendió muy bien: pensaba que iban a jugar a voleibol. Obviamente, en aquel partido no lo hizo muy bien. 



Casi diez años después de aquella primera experiencia, Satnam se sentaba en las mesas del Barclays Center mientras escuchaba su nombre en el momento más feliz de su vida a pesar de que sus padres no pudieron acompañarle por problemas con el visado.

"Con el pick 52, los Dallas Mavericks seleccionan a Satnam Singh, de la India". 

La elección fue acogida incluso con algo de cachondeo en Dallas. Mark Cuban había elegido a un jugador para vender camisetas, no para que aporte sobre la pista. El dueño de los Mavericks, por supuesto, opinaba diferente. 

"Ahora tenemos millones de fans más, pero lo importante es que confiamos en su futuro", dijo Cuban. "Vamos a ser muy pacientes con él, y esperamos que en unos años sea capaz de contribuir". 

Su estreno oficioso con la camiseta de los Mavs fue en la Summer League de Las Vegas. Su primer intento de anotar acabó en un tapón recibido. Tampoco es que Satnam acabase de salir de la India. A los 15 años viajó a Estados Unidos para comenzar a prepararse en la IMG Basketball Academy, donde estuvo entrenando con ex jugadores profesionales. Pero nunca había competido contra atletas que aspiran a jugar en la NBA como los de la Summer League, y el cambio era evidente. 

No es la única cosa a la que el pívot ha tenido adaptarse. Cuando se mudó a Estados Unidos apareció un problema con el que no contaba: la comida estadounidense era muy diferente a la que estaba acostumbrado, y engordó. Engordó hasta pasar de los 135 kilos. Con el peso añadido sus rodillas volvieron a sufrir como lo hicieron cuando dio el gran estirón en su país natal. Entonces, su primer preparador le enseño a montar en bicicleta y a correr correctamente. Ahora, tenía que sumar una dieta muy estricta para controlar su peso. 

Ah, y también está la barrera del lenguaje. Cuatro años aprendiendo inglés no han sido suficientes como para que pasase las pruebas de las universidades de la NCAA, pero eso no impide que cumpla con creces en su comunicación en la pista. 

"Su comunicación en defensa ha sido genial", dijo Kaleb Canales, entrenador de los Mavs en la Summer League. "Ha estado agresivo, no le ha podido la timidez, lo cual creo que es muy positivo. No tiene miedo de atacar en la ofensiva. Y en defensa ha hablado mucho en el pick and roll y ha cerrado bien el rebote. 

Lo de jugar sin timidez tampoco fue siempre así. En una ocasión, ya en la IMG Academy, lesionó involuntariamente a un compañero al intentar taponar un lanzamiento. Aún no comprendía del todo su enorme cuerpo, y en gran medida aún no lo hace, sigue el aprendizaje para él. 

Si hubiese podido cumplir con los requisitos académicos, Singh habría pasado al menos un año en la NCAA compitiendo contra jugadores de nivel más acorde al suyo. Pero las circunstancias han llevado a que sea uno de los ahora extraños casos de jugadores que saltan a la NBA sin pasar por la universidad, y eso hará que compita directamente contra profesionales. 

"Está aprendiendo lo básico", dijo Canales. "Desde la terminología hasta al sistema en términos de conceptos y principios. Está aprendiendo paso a paso. Tiene un viaje muy largo por delante". 

Eso es algo que todos tienen claro. Quizás la NBA esté en el futuro de Satnam Singh, y de hecho eran varias las franquicias interesadas en él al final del Draft. Incluso DraftExpress le tenía en su mock alrededor del puesto 50. Pero los Mavs saben que es un proyecto en el que tendrán que invertir mucho tiempo para que llegue a fructificar, si es que lo hace. 

La temporada que viene, Singh jugará con los Texas Legends de la D-League. Probablemente lo haga la siguiente, también. Los Legends han contratado al ex Mav DeSagana Diop para que sea su entrenador personal y su mentor en la liga de desarrollo. En el mejor de los casos, podrá enseñarle a hacer sudar a Tim Duncan en Playoffs, ganarse un contrato de 5 años y $32 millones, y después no volver a hacer algo relevante. Ya será infinitamente más de lo que se espera de un pick 52 como él. 

Satnam parece preparado para el reto. 

"Creo que está bien trabajar con esta gente", dijo sobre sus compañeros y entrenadores a Mavs Moneyball. "Cuando salí en el primer partido y estaba cerca de algunos jugadores de la D-League me dije a mi mismo que por supuesto que puedo jugar con esta gente, que mi cuerpo está listo para ellos... que si estoy aquí, es porque estoy preparado". 

Y si algún día consigue su sueño de debutar en la NBA, le deberá mucho a su padre también. 
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Periodista. Junto letras en D-Mavs desde 2009.

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