Dallas Mavericks 96-119 San Antonio Spurs. Los Mavs quedan eliminados


No hubo partido. Sí, el boxscore marcará un 96-119 final, con 32 puntos de Tony Parker y 20 de Manu Ginobili.  Y dirá que los San Antonio Spurs anotaron con un 56,8% de acierto contra un 40,9% de los Dallas Mavericks. Pero l ocierto es que en ningún momento hubo la sensación de que hubiese partido. 

Los San Antonio Spurs comenzaron fulgurantes, anotando por dentro y por fuera, y sacando su mejor defensa de toda la serie. Jugada a jugada la ventaja fue aumentando. Cinco...diez...quince... No parecía que hubiese nada que los Mavs pudieran hacer para reaccionar en ninguno de los dos lados de la pista. Parker era imparable, Ginobili desmontaba la defensa como quería y en la otra parte de la pista el balón no entraba ni en una piscina. Solo Nowitzki lograba con sudor y sangre subir algunos puntos al marcador. Insuficientes, ya que al descanso el marcador era 46-68 y olía a partido cerrado.

Pero no iba a ser por falta de esfuerzo de los Mavericks. Después de una serie en la que habían desafiado y puesto contra las cuerdas al mejor equipo de la temporada regular, aún tenían que intentarlo una vez más. Carlisle salió del descanso con un quinteto de bajitos con Calderón, Harris, Ellis, Carter y Nowitzki, dispuesto a morir matando. Con más corazón que juego y liderados por Harris, los Mavericks recortaron su desventaja, y se pusieron a 14 y con posesión, dando la sensación de que al final podríamos tener partidos. 

Pero no era el día.

Nowitzki no anotó en esa posesión y en el otro lado Kawhi Leonard respondió con un triple. Sin apenas darse cuenta, los Spurs llevaron otra vez su ventaja por encima de los 20 puntos. Los Mavericks habían disparado su última bala y, esta vez sí, estaban listos para ser ejecutados después de haber dado una gran lucha. 

Tampoco hoy se dejaron llevar. A pesar de su cara de agotamiento, del sudor y de tener que apoyarse en sus rodillas para respirar casi tras cada posesión, Nowitzki continuó en pista hasta que faltaban 6 minutos para el final. Cuando llegó la hora de sentar a sus buques insignia, Rick Carlisle fue dando un abrazo uno a uno a sus jugadores. Mark Cuban se sentó detrás del banquillo para animarles. Todos habían dejado lo mejor de sí mismos en los siete partidos de esta serie. Pero, al final, no había sido suficiente. El marcador final es lo que cuenta, y decía que los Spurs ganaban el partido por 96-119 y la serie por 4-3. 

Habrá mucho que analizar de aquí en adelante, tanto de estas series como del futuro de estos Dallas Mavericks. Pero, al final, las palabras del mismo Nowitzki son las que mejor resumen lo de anoche:

"Probablemente estaré muy orgulloso de este equipo por lo que ha hecho en estos Playoffs dentro de unos días. 

Pero, por ahora... esto duele". 
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Periodista. Junto letras en D-Mavs desde 2009.

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