El estado de los Dallas Mavericks en el parón del All Star



El parón del All Star no llega en mitad de la temporada (más bien lo hace cuando casi se han consumido dos tercios de la misma), pero sirve como punto de inflexión y como un tiempo para analizar lo sucedido hasta el momento, recuperar energías, preparar el último esfuerzo, o plantearse hacia dónde va el equipo. 

Este es el estado de los Dallas Mavericks en el parón del All Star de 2017. 

Balance: 22-34. 12º puesto de la conferencia Oeste. 


Representantes en el All Star: Wesley Matthews (y Mark Cuban). 

El dueño de la franquicia participó ayer con más pena que gloria en el partido de las celebridades. Matthews, por su parte, lo hará esta noche en el concurso de triples. Esta temporada Wes está lanzando con un 38.1% de acierto desde la larga distancia (39.6 desde Navidad), y sus 129 triples anotados son la 10ª mejor marca de la NBA en lo que llevamos de temporada. Va en progresión de terminar la temporada con 215 triples anotados, algo que hasta ahora solo han conseguido 18 jugadores en la historia. 

Sus rivales serán Klay Thompson, Kyle Lowry, Kyrie Irving, Kemba Walker, Nick Young, C.J. McCollum, y Eric Gordon. Matthews ya participó en 2015, cuando sumó 22 puntos en la primera ronda, pero Stephen Curry se llevó el trofeo. 

Se trata del primer jugador de los Mavericks que participa en esta prueba desde Dirk Nowitzki en 2008. 


Estado actual del equipo: tocado

Después de haber levantado los ánimos con una buena racha de victorias y poniéndose muy cerca del último puesto de Playoffs, las derrotas sufridas contra Denver y Portland y, especialmente, las dos últimas contra Boston y Detroit, han dejado algo tocado al equipo y a sus aspiraciones. La buena noticia es que Dirk Nowitzki parece estar encaminado hacia un buen final de temporada. 

"El descanso siempre es bueno, me marcharé durante unos días", dijo Nowitzki sobre el parón del All Star, en el cual ya no está tan requerido como hace años. "Obviamente trabajaré duro con las pesas y la carrera, para que a la vuelta esté a buen nivel directamente. Llega el momento, y Holger va a venir ahora, después del parón, para arrastrarme al gimnasio. Ha sido un año difícil para mi con la lesión y perdiéndome casi dos meses, y teniendo básicamente que empezar de cero. Ha sido feo a veces, pero sabía que iba a mejorar, que solo tenía que luchar y seguir trabajando. Mis piernas están mejor y estoy intentando ayudar al equipo a ganar para ver si encadenamos algunas victorias y convertimos esto en una carrera". 

La mejoría de Nowitzki no ha pasado desapercibida para los fans, que lo han recompensado con sus votos. Así está ahora mismo la clasificación de los mejores Mavs de la temporada, con una comparación con la misma clasificación hace exactamente un año. 


En los Mavs actuales hay jugadores que nos recuerdan a Mavs del pasado. Sergi Concha analizó alguno de estos casos en "Alumnos aventajados y profesores consagrados". 


La carrera por los Playoffs


Los Denver Nuggets tienen casi todo de cara. Llevan ya semanas en el octavo puesto, están jugando bien con la irrupción de Nikola Jokic, y parecen tener el calendario restante más favorable del grupo. Sin embargo tampoco son un equipo regular, capaces de ganar a los Golden State Warriors un día y de perder con los Minnesota Timberwolves al siguiente partido. Y tampoco son especialmente sanos. 

Los Sacramento Kings han recuperado sensaciones en la última semana y se han colocado muy cerca de los Nuggets. Tienen la ventaja de jugar más partidos en casa (y menos fuera) que ningún otro, tienen la misma cantidad de rivales por encima del 50%, y el hecho, a priori negativo, de que vayan a jugar más contra el Oeste, tiene también el efecto positivo de que van a tener en sus manos enfrentamientos directos para poder dictar su futuro. Veremos si no hacen lo habitual en ellos - explotar - y pueden pelear por la plaza. 

Portland transmite sensaciones confusas. Por una parte han hecho un traspaso en el que sacrifican algo de presente ayudando esta temporada a un rival directo como son los Nuggets, pero parece que se van a agarrar a la lucha. Van a necesitar a un mejor Lillard para ello. 

Los Pelicans encadenan rachas buenas con malas constantemente, pero son uno de los candidatos a reforzarse antes del próximo trade deadline, así que habrá que ver qué mejoras pueden hacer alrededor de Anthony Davis. Los Wolves están lejos y tienen el calendario más complicado del grupo. Parece complicado que vayan a ser capaces de mantenerse en la pelea. 


El trade deadline: ¿Compradores o vendedores?

La situación en la que llegan los Mavs al límite de traspasos no permite que sean ni "compradores" ni "vendedores" plenamente. Dejaremos que Donnie Nelson haga la introducción. 

"Cuando estás en la posición en la que estamos nosotros, hay muchos tipos de posibilidades diferentes", dijo Nelson según el Dallas Morning News. "Buscas lo que más interesa a la franquicia a corto y largo plazo. Si puedes conseguir al veterano adecuado en una posición que nos dé minutos sólidos, obviamente tienes que pensarlo. Dirk está en su ocaso, por eso siempre tienes que buscar una inyección de juventud y físico, y energía y dureza. Siempre buscas añadir, nunca quieres sustraer, pero desafortunadamente en esta liga no hay muchos idiotas y tienes que dar para recibir". 

La palabra que siempre, absolutamente siempre, repiten en cada cierre de mercado tanto Nelson como Cuban, es "oportunistas". Cuban ya la ha utilizado en las últimas horas, y Nelson lo ha dejado caer. 

"Tenemos conversaciones diarias prácticamente con todos, y siempre estás hablando de posibilidades". explicó Donnie. "Ese es nuestro trabajo. No hay ningún nombre que no salga en alguna discusión a lo largo de la temporada. Así que estás constantemente valorando esas oportunidades. Si surge algo tienes que examinarlo, y si hay alguna posibilidad que nos gusta sabemos que Mark Cuban no tiene miedo de apretar el gatillo". 

Pero cuando valoramos lo que quieren los Mavs es cuando entendemos lo complicado que es que se produzca un traspaso en los próximos días. O, más bien, lo que no quieren. Tres puntos principales:
  • Traspasar su primera ronda. Los jugadores del Draft son jóvenes, baratos y los tienes atados durante muchos años. Además, los Mavs ocupan puestos de lotería y tienen que pensar en su futuro. Para que salga la primera ronda tiene que venir un jugador joven, bueno y con contrato largo. 
  • Hacer traspasos 'alquiler'. A este equipo no le merece la pena traspasar una pieza de futuro por un jugador que les ayude a acercarse a Playoffs esta temporada pero que se marche en verano. Serían piezas perdidas. 
  • Añadir salarios de cara a la próxima temporada. Los Mavericks han hecho sus números y calculan que podrían tener dinero para un contrato máximo de joven el próximo verano (entre $25 y $30 millones). No se sabe si llegarán a poder ofrecérselos a alguien que les interese tanto como para hacerlo, pero quieren reservarse al menos la posibilidad. A no ser que sea un jugador diferencial o un joven con un salario no muy alto, no veremos a los Mavs añadir jugadores que supongan un coste adicional de cara al verano. 

Con lo cual, concluimos que a Dallas le podría interesar un joven barato, alguna ronda de Draft, o algún veterano barato o expiring que no requiera a cambio una pieza de valor (una segunda ronda como mucho). 

Las posibilidades son mínimas, y más teniendo en cuenta los jugadores que podrían salir de Dallas tienen un valor limitado. Son tres también los que parecen los principales candidatos:
  • Deron Williams. Tiene capacidad para vetar cualquier traspaso, lo cual limita ya bastante las posibilidades. También se lesiona cada dos por tres. Los Cavaliers están interesados en él, pero no tienen primeras rondas próximas para dar y es complicado cuadrar un traspaso salarialmente sin terceros equipos. 
  • Andrew Bogut. También los Cavaliers han sonado como equipo interesado, pero si queda libre con una rescisión de contrato. Está más tiempo lesionado que sano, y eso ha hecho que su valor sea mínimo. Solamente un repentino interés de alguna franquicia como Boston puede reactivarlo, y bien podrían hacerlo los Celtics al verse como contenders, con grietas en Cavs y Raptors, y siendo Bogut seguramente más barato que otras opciones como Nerlens Noel, pero en estos momentos no parece que haya indicaciones de que vaya a ser así. (Tyler Zeller apenas juega, es un expiring que cuadra con el salario de Bogut, y la primera ronda de los Clippers de 2019 que tienen es protegida top 14 y si no la envían ni en 2019 ni en 2020 se convierte en una segunda ronda, con lo cual es un precio bajo. Vamos Ainge, anímate). 
  • Devin Harris. Es un base cumplidor, tiene otro año de contrato pero solo es parcialmente garantizado, y Dallas podría buscar un joven o una ronda protegida a cambio. Harris puede apuntalar una rotación exterior, ser una presencia veterana en un vestuario, y sería una opción más realista que Deron Williams. Por especular con algún posible interesado, los Wolves han perdido a LaVine por lesión y cuando Thibodeau estaba en los Bulls siempre se especuló con que les interesaba. Pero es de la familia, es un favorito de Rick Carlisle, y el movimiento tendría que merecer realmente la pena para que los Dallas Mavericks lo hagan. 
Digno de mencionar: siempre nos gusta analizar especialmente a los equipos con los que ya se ha traspasado antes, porque siempre se tiene una mejor relación con unas front offices que con otras, y se tiende a traspasar más con las que más te comunicas. Ahí entra Boston (Danny Ainge es amigo tanto de Donnie como de Carlisle), y ahí entra también Indiana (lo mismo que con Ainge ocurre con Larry Bird). Y, según Chris Haynes de ESPN, hay una franquicia que ha puesto en el mercado su pick de primera ronda de 2017 a cambio de ayuda veterana para entrar en Playoffs: los Pacers. 

Siempre es posible que salga cualquier jugador no llamado Dirk Nowitzki, pero la sensación actual es que no habrá movimiento en Dallas. Y si lo hay, será pensando más en el largo plazo que en el corto. 


Valoración final

Las dos últimas derrotas han hecho bastante daño a las aspiraciones de Playoffs de los Dallas Mavericks. No se ha vuelto una tarea imposible, pero con solo 26 partidos restantes el margen de error es mínimo. Si nos guiamos por las últimas temporadas en las que los Mavs se han visto luchando por entrar en los Playoffs, suelen encontrar una marcha mayor cuando llega el momento final. Esta temporada el equipo es más irregular y no parece que vaya a llegar ayuda en el mercado pero, por suerte, también los rivales son más irregulares. 

Lo verdaderamente bueno es que, sea cual sea el desenlace de esta larga temporada, cada vez está más cerca.
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Alumnos aventajados y profesores consagrados



El final del curso se acerca para los Mavs, y tras un inicio realmente duro, por lesiones, derrotas y juego, la nueva mitad de curso ha llegado con cierto optimismo tras sacar buena nota en los parciales de enero. Ahora llega una carrera de fondo, dónde los exámenes finales darán el pase (o no) a unos Playoffs, cuya nota de corte es mucho más baja que otros años.

Realmente hay muchos motivos para pensar que este equipo puede acabar el curso al alza. La mejora física de Nowitzki, el liderazgo progresivo de Barnes, la búsqueda de una regularidad cada vez más positiva de Matthews, la recuperación (esperemos que definitiva) de Williams, Barea y Bogut, o la llegada de un nuevo “empollón”  como Yogi Ferrell. Pero de lo que realmente se puede estar esperanzado con estos Dallas es de la importancia en la rotación que están cogiendo los jugadores jóvenes, sentando la base para un futuro no muy lejano, y con un proceso necesario de rejuvenecimiento de plantilla.
En total, hasta 8 jugadores del roster actual, nacieron del 90 en adelante, por tanto, más de la mitad de la plantilla tiene menos de 27 años, y el 50% de estos promedian más de 20 minutos por partido. Vamos a ver que ejemplos pueden tener estos jóvenes dónde verse reflejados y quizá marcar sus techos, o superarles.

YOGI FERRELL – J.J. BAREA

El último en llegar y el que ha irrumpido con más fuerza. Es posible que gracias a Yogi, mucha gente haya empezado a ver partidos de los Mavs esta temporada, y es que estas historias de jugadores “desconocidos” que debutan en la NBA y meten 30 puntos, ya sabemos lo que vende.
Es el único que tiene su profesor en la propia plantilla, y además sus historias no parecen tan diferenciadas, y sus similitudes en la pista, mucho menos.

Con 10 años de diferencia en su entrada en la NBA, Barea en la 06-07, Ferrell en la 16-17, ninguno de los dos fue elegido en el Draft, siendo importantes en sus universidades. El primero fue una referencia ofensiva en la Northeastern University de Boston, mientras que el segundo fue, y es, una institución en la Universidad de Indiana. Ambos lograron grandes reconocimientos individuales, y ambos completaron el ciclo de 4 años, pero quizá por su escasa altura, ambos miden 1,83m, las franquicias tuvieron dudas para draftearles.

Los dos tuvieron en las Ligas de Verano, la oportunidad para demostrarle a las 30 franquicias que se equivocaron al no escogerles. Sus actuaciones les hicieron ganarse un puesto en la plantilla final, Barea directamente en Dallas, y Yogi en Brooklyn, aunque tuvieron que foguearse en la D-League para volver a tener una oportunidad real de ser algo más que jugadores de relleno.

Viendo que por trayectoria, sus inicios son bastante parejos, pasemos a lo que quizá más importa, el estilo de juego y los números, dónde también se mueven en cifras bastante similares, aunque hay que ser cautos con un Yogi Ferrell que tan solo ha jugado 20 partidos en la NBA (10 con Nets, 10 con Mavs a cierre de artículo).

 

Los dos bases han encontrado en Dirk Nowitzki el mejor aliado para desarrollar su juego, aprovechando los bloqueos en la cabecera que pone el alemán, bien sea para el Pick&Pop donde Dirk se juega el tiro exterior liberado, o para que los otros dos encuentren un pasillo al aro o prueben el triple. Todos sabemos que Barea es un maestro en esto, ya son muchos años conectando con Nowitzki y haciendo de ello una de las armas más peligrosas del esquema ofensivo de los de Carlisle, pero el ex – Hussier, parece también encaminado a ello, y en tan solo 10 partidos ya demuestra una conexión realmente efectiva con el #41. Y no es algo realmente sencillo, ya que por Dallas han pasado multitud de bases que no han encontrado esa química necesaria para hacer carrera en el equipo.

Otra de las virtudes de ambos es su velocidad, obviamente con su corta estatura deben aprovechar al máximo esta arma y unido a un gran manejo del balón, hacen realmente difícil la defensa para el rival. El gran dribbling que poseen lo combinan con un efectivo lanzamiento exterior, ya que ambos pueden generarse sus propios tiros tanto de media como de larga distancia.
La visión de juego y de pase, les hacen también ser un peligro para las marcas rivales. Powell o Mejri siempre se benefician cuando juegan junto al boricua, que encuentra la manera de hacerles jugar por encima del aro con relativa facilidad.
Otro factor importante es el carácter competitivo que atesoran, en J.J. es de sobra conocido, mientras que en Yogi lo estamos conociendo poco a poco, pero ya ha demostrado que no se arruga ante nada, ni ante nadie. Ha salido bien parado de emparejamientos con Parker, Irving, Lillard o Isaiah Thomas en solo tres semanas, casi nada.


La asignatura pendiente es la defensa, ambos condicionados por un físico que en ataque les puede valer para marcar diferencias, pero que les hace sufrir atrás, sobretodo ante la nueva hornada de bases grandes y físicos que irrumpe en la NBA.
El sistema de Dallas, jugando con dos bases, quizá ha tapado un poco esas carencias en Barea, pudiendo defender al hombre menos efectivo en ataque de los rivales. Con el paso de los años ha perdido también ese desplazamiento lateral que permite anticiparse a las líneas de pase, algo que vemos como por ejemplo Seth Curry mejora. Por su parte, Ferrell sufre los mismos condicionantes, aunque su mayor capacidad física y atlética le permite aguantar el emparejamiento bastante mejor que Barea. Sin ser un gran defensor, ha logrado dos partidos con 4 robos en Dallas, y su empeño le ha hecho no salir tan mal parado ante rivales letales en ataque como los antes mencionados. Podemos afirmar sin temor, que en este aspecto mejora y mucho a sus predecesores Jonathan Gibson y Pierre Jackson.

Repasando sus números en sus temporadas rookies, y extrapolándolos a 36 minutos (Barea solo promediaba 5,8 en su primer año) vemos la similitud en casi todos los aspectos:

Barea: 14,7ppp, 4,7rpp, 4,5app, 35,9% en TC y un 28,6% en T3 (lo incrementó un 10% en su temporada sophomore)
Ferrell: 14,9 ppp, 2,9rpp, 4,8app, 43,3% en TC y un 40,3% en T3 (datos en Nets y Mavs)

SETH CURRY – JASON TERRY

Seth Curry está siendo probablemente junto a Barnes, la sorpresa más agradable de los Mavs durante la temporada, un jugador que pese a sus problemas en defensa, tiene unos recursos ofensivos muy efectivos, que por 3 millones lo convierten en una ganga.

La comparación en este caso, guarda más parecido en el presente que en los inicios, ya que uno llegó a la NBA siendo campeón de la NCAA con Arizona y número 10 del Draft, mientras que el otro fue deambulando por ligas de verano y contratos de 10 días sin ser elegido en la ceremonia y tras haber jugado a buen nivel en Duke.

Jet llegó a Dallas en la 04-05, en un traspaso con varios jugadores involucrados, y desde su primera temporada supo ganarse a la afición con actuaciones guardadas en la retina de todos los seguidores como los 27 puntos en el Game 6 de las Finales de 2011, o los 9 de 10 en triples ante los Lakers en esos mismos Playoffs.

 

Durante sus tres primeras temporadas en Dallas partió como titular, pero fue a partir de que Avery Johnson lo colocase como 6º hombre, dónde llego a ser determinante realmente y a ser considerado uno de los mejores revulsivos del banquillo de la historia. En la 08-09 estuvo cerca de promediar 20 puntos, y en 2011 ya con Carlisle, fue decisivo desde el banco para ganar el único título en la historia de los Mavs.

Con Curry ha sucedido un efecto algo contrario, ya que hemos visto su mejor versión desde que Carlisle decidió incluirle en el quinteto titular, en detrimento del miembro VIP de la enfermería, Andrew Bogut. Hasta entonces, Seth era el principal sexto hombre del equipo, junto al compañero de camillas de Bogut, J.J Barea; pero no acababa de encontrar su espacio en la cancha, seguramente por no coincidir en demasiados minutos con los más veteranos. Sin embargo con el nuevo sistema más pequeño y con los 5 abiertos para permitirle aclarados, Curry se encuentra mucho más cómodo.
15,4 puntos, 3,5 rebotes, 2,9 asistencias, 1 robo, 50% en TC y 44% en T3 son sus promedios desde que está en el quinteto, además los Mavs alcanzan un récord de 11-6 desde entonces.



Está claro que la idea de Carlisle era hacer del ex de los Kings un buen sexto hombre, difícil que pueda llegar al nivel mostrado por Terry, pero en una línea parecida. Ahora funcionando tan bien en el sistema, es complicado que vuelva a cambiarlo para meter a un Bogut que ha mostrado un nulo entendimiento con Deron Williams o Nowitzki.

En cuanto al estilo, tienen una forma de jugar con ciertas similitudes. Igual que el emparejamiento anterior, coinciden en estatura, 1,88m para los dos, y se desempeñan con solvencia tanto en el puesto de base como de escolta. Ambos son grandes tiradores tras bote, Curry tiene más capacidad de dribbling y de manejo, mientras que el actual jugador de los Bucks era mejor pasador y más efectivo en defensa, algo dónde el hermano de Stephen está intentando progresar poco a poco. De momento ya muestra una buena tendencia a anticiparse a las líneas de pase para conseguir robos que permitan una transición fácil a canasta.
Los aclarados, que antes he mencionado, también es un arma de gran valor para los dos, aprovechando su gran velocidad para conseguir entrar a canasta con penetraciones que ambos dominan.

Para comparar sus números, me he basado en la primera temporada en los Mavs de Jason Terry y en la actual de Seth Curry.

Terry: 30 minutos, 12,4 puntos, 2,4 rebotes, 5,4 asistencias, 50% en TC y un 42% en T3
Curry: 28,1 minutos, 11,7 puntos, 2,5 rebotes, 2,7 asistencias, 46,9% en TC y un 41,6% en T3

DORIAN FINNEY-SMITH – AL-FAROUQ AMINU

Finney-Smith se ha ganado cada minuto en la pista a base de esfuerzo y ética de trabajo, una esponja de conocimientos al que nadie le ha regalado nada. Aunque su presencia haya caído en las últimas semanas, tuvo un mes de diciembre a gran nivel que le hace ser un gran activo para el futuro inmediato de los Mavs.

Los inicios de estos dos aleros también han sido muy diferentes, Aminu aterrizó en la liga tras ser seleccionado en el décimo puesto del Draft de 2010 por los Clippers tras dos buenos años en Wake Forest dónde promedió 14,4 puntos y 9,4 rebotes por encuentro. Dorian obtuvo varios reconocimientos en sus tres años con los Gators de Florida, pero para sorpresa de muchos, no logró ser seleccionado en el Draft, aunque para entonces, Nelson y Finley ya lo tenían en su lista.

Tras una buena Liga de Verano, cumplió en la pretemporada, destacando por su defensa y su buen físico, aunque no partía como favorito para hacerse con un hueco final en la plantilla de Carlisle, honores que tenían Brussino y Gibson.

Finalmente logró dejar fuera del corte a Jonathan Gibson, aunque luego tuvo que ser reclamado por las constantes bajas en el puesto de base. Para entonces Finney-Smith ya había demostrado sus buenas aptitudes, incluso quitándole minutos a Justin Anderson o Dwight Powell y partiendo hasta en 29 ocasiones como titular. Aminu solo lo logró 3 veces.

Pero si algo coincide entre el nigeriano y el de Portsmouth es la cultura del esfuerzo, ganarse al entrenador en cada entrenamiento y aportar cada noche tu granito de arena. Aminu no se ganó la confianza de Carlisle hasta finales de enero, exactamente el partido en Houston del 28 de ese mes fue su punto de inflexión, justo el ecuador de la temporada. Hasta esa fecha tan solo había llegado a disputar más de 20 minutos en 7 encuentros, tras ese partido lo hizo en 26 ocasiones hasta el final de regular season. Su gran segunda mitad de curso, le hicieron ser uno de los más destacados en la serie con los Rockets de aquella temporada, en los últimos 3 partidos (4-1 para Houston) dónde los Mavs lograron su única victoria, Aminu promedió 15 puntos, 8,7 rebotes y 2,3 robos. Un trampolín perfecto para un gran contrato en verano, y su marcha de Dallas.


 

Su estilo de juego es el punto más parejo entre ambos. Pueden moverse entre las posiciones de 3 y de 4 con solvencia, de hecho es común verles actuar como ala-pívot para tapar sus carencias en en lanzamiento exterior y encontrar un emparejamiento dónde puedan sacar ventaja con su velocidad y físico.
En ataque ninguno se prodiga demasiado, de hecho la temporada más anotadora de Aminu se sitúa en 10,2 puntos por noche, sin embargo son jugadores capaces de cambiar la dinámica de un partido en defensa utilizando sus largos brazos y buen movimiento de piernas para ser efectivos en la línea exterior, y una gran capacidad de salto y posición para zonas interiores.

Son jugadores que todo entrenador quiere tener, y que se ganan el fervor de la grada rápidamente. Poca gente ha dejado tanta huella en Dallas en tan solo una temporada como lo ha hecho Aminu (Tyson Chandler a parte), pero el contrato que le ofreció Portland era inabarcable para Cuban, así que ahora que tenemos un jugador que puede llegar a ser tan efectivo como él, esperemos poder disfrutarle más tiempo.

Para la comparación de sus números he escogido la única temporada en Dallas de Aminu, la 14-15, con la actual de Dorian.

Aminu: 18,5 minutos, 5,6 puntos, 4,6 rebotes, 0,8 asistencias, 0,9 robos, 0,8 tapones, 41,2% en TC y un 27,4% en T3
Finney-Smith: 20,8 minutos, 4,4 puntos, 2,6 rebotes, 0,9 asistencias, 0,6 robos, 0,3 tapones, 39,4% en TC y un 31,3% en T3

HARRISON BARNES – MICHAEL FINLEY

Barnes se ha convertido ya en la gran referencia de los Mavs. Muchos dudaban si tendría la capacidad para adaptarse a un rol mayor, que si podría convertirse en un líder, su adaptación con Nowitzki… ha disipado todas las dudas de un plumazo, a base de grandes actuaciones. De hecho ya suma 6 partidos con +30 puntos en Dallas, mientras que en sus 4 temporadas anteriores solo lo logró una vez.

Con Finley estamos hablando de uno de los mejores jugadores en la historia de Dallas, alguien que desde su etapa en Wisconsin ya era un prodigio a nivel nacional. En la Universidad logró ser el máximo anotador en la historia de los Badgers, el único jugador con 500 o más puntos en tres temporadas consecutivas y ser nombrado Atleta Norteamericano Masculino del Año. A pesar de ello, Stern no pronunció su nombre hasta el puesto 21 en el Draft de 1995, fueron los Phoenix Suns los que se llevaron el gato al agua y seguramente frotándose las manos.

A pesar de una gran temporada rookie, decidieron traspasarle a los Mavericks bien entrado el curso en un traspaso con varios jugadores, que enviaba a Jason Kidd a los de Arizona, entre otros.
En Dallas formó junto a Nowitzki y Nash uno de los Big Three más dominantes de la liga, superando hasta en 5 temporadas los 20 puntos de media y siendo nombrado dos veces All-Star. De hecho, Barnes es el único que puede llegar a promediar 20 puntos por noche (Nowitzki a parte) desde que lo hizo Finley, en los últimos 19 años.

Los Mavs de principio de siglo eran un equipo de muchas victorias en temporada regular y con un rating ofensivo altísimo, pero no les llegaba para competir con los Lakers o los Spurs de la época, y Finley vio la oportunidad de unirse a los del Álamo y no lo dudó. Aún así no se le guarda ningún rencor por la Big D.


Barnes por su parte estaba considerado como el mejor talento joven de todo Estados Unidos cuando militaba en el Instituto. Con ese gran cartel fueron los Tar Heels los que le convencieron para intentar lograr el título de la NCAA. Allí cerró una etapa muy exitosa a nivel individual, al lado de jugadores como Tyler Zeller o John Henson. Los Warriors, que empezaban a construir su faraónico proyecto de hoy día, no dudaron en usar su pick 7 para seleccionar a un jugador que prometía un gran futuro.
Pese a ser elegido en el primer quinteto de rookies, su primera temporada no fue del todo exitosa, ya que los Warriors cayeron en 2ª ronda de Playoffs, aunque su etapa sophomore con una involución en sus números, la pérdida de su puesto en el quinteto titular y la derrota en 1ª ronda de la post-temporada, fue aún peor.
Dos años después y con un anillo de campeón en la mano, puso rumbo a Dallas con un contrato máximo, sacudido por el tsunami de Durant.

Dejar un equipo campeón, para irte a uno en tierra de nadie no debe ser fácil, pero todo puede hacerse más ameno con un colchón de 94 millones de dólares, aunque Barnes lejos de conformarse con eso, ha querido erigirse en la piedra angular de un proyecto que quiere volver a retomar la senda del éxito cuanto antes.

Aunque Finley era un escolta, que podía jugar de alero, mientras que Barnes es un alero reconvertido a ala-pívot por Carlisle, su libro de jugadas es bastante parejo.
Ambos, tiradores tanto de larga como de media distancia muy efectivos, de hecho Barnes ha logrado que su tiro de 4-5 metros sea el arma más letal de su arsenal, y una de las más mortíferas de la liga. La finalización en el aro con potencia, gracias a un gran primer paso que les ha permitido eliminar la marca rival con relativa facilidad es otra de las facultades de esta pareja, y además ambos conectaron rápidamente con Nowitzki en pista, en muchas ocasiones incluso asumiendo su rol.

En defensa también han llegado a ser determinantes. Finley era junto a Adrian Griffin el mejor defensor exterior del equipo, y Barnes forma junto a Wes Matthews una interesante pareja en ese apartado. Su físico les ha permitido soportar emparejamientos ante rivales mucho más grandes, tenemos el ejemplo del Towns vs Barnes de esta temporada, y su velocidad y capacidad de anticipación les ha hecho poder emparejarse también con jugadores más explosivos.

De todos los jugadores comparados, Finley es el único que está retirado, aunque mantiene un puesto importante dentro del esquema de la franquicia tejana. Actualmente es Asistente de Donnie Nelson, y entre otras funciones, tiene un gran peso en el scout de las jóvenes promesas que quieren aterrizar en la NBA. También le hemos visto vestirse de corto para entrenar con algunos jugadores como Finney-Smith, aunque seguro que Harrison Barnes también ha estado involucrado.


Veremos dónde llega el techo de Barnes, de momento su margen de mejora sigue siendo bastante grande, y encontrar a un Finley 2.0 sería una gran base para construir a los Mavs del futuro.
Para comparar sus números, veremos las 9 temporadas de Finley con la actual del Halcón Negro.

Finley: 39,7 minutos, 19,8 puntos, 5,2 rebotes, 3,8 asistencias, 1,2 robos, 44,6% en TC y un 37,6% en T3.
Barnes: 35,8 minutos, 20,1 puntos, 5,3 rebotes, 1,5 asistencias, 0,9 robos, 47,4% en TC y un 33,5% en T3.


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Mark Cuban: "Estamos tankeando" (pero no, en realidad no)



Mark Cuban estuvo anoche un buen rato en el programa de radio de Ben & Skin, y cuando le das tanto tiempo para hablar el dueño de los Dallas Mavericks termina hablando y pronunciándose en un montón de temas. En esta ocasión dejó un titular que muchos Mavsoquistas habían pasado la temporada deseando escuchar, pero probablemente no sea del todo como ellos esperaban. 

En un momento de la entrevista, Ben Rogers explicó cómo al comienzo de la temporada, con las lesiones y el mal récord, él quería que los Mavs tankearan, pero que al ver las últimas victorias y el estado en el que se encuentra Dirk, no puedes hacerlo. En ese momento Cuban lo interrumpió. 

"¡Estamos tankeando!", dijo Cuban según la transcripción que recoge Mavs Fanatic. "Estamos tankeando, la gente no lo pilla, pero estamos jugando con nuestros jóvenes. ¿Cómo se tankea? Jugando con tus jóvenes. ¿Quién no está jugando? Quizás no tanto Nicolás Brussino". 

Dejando a un lado que Cuban parece haber olvidado la existencia de A.J. Hammons, es necesario corregir al dueño de los Mavericks. Sí, hacer jugar a tus jugadores jóvenes forma parte de la estrategia del tanking, pero no es todo. Es jugar con jóvenes sin experiencia por encima de veteranos para que eso te cueste partidos. Es construir una plantilla menos competitiva de la que podrías construir en el mejor de los casos. Es traspasar veteranos por piezas de futuro como otros jugadores jóvenes o picks. Es, en definitiva, dirigir todo a la consecución de un buen pick de Draft. Sí, también es desarrollo de los jóvenes es parte del proceso, pero estar cumpliendo con uno de los requisitos no hace que entres ya en esa categoría. No, los Mavericks no están tankeando Mark. Has conseguido un titular efectista, pero que pertenece a las alternative facts

Primero hay que ver qué sucede en el trade deadline, y después lo que ocurre cuando vuelvan los lesionados. Parece poco probable que ninguno de los veteranos se mueva en el mercado de traspasos. Rick Carlisle ya dejó claro el otro día lo que piensa de Deron Williams ("Vuelve a ser titular porque es mejor que Yogi y estaba jugando a un nivel muy alto"), y Bogut lleva tiempo sin jugar y ha perdido prácticamente todo su valor (había algún rumor sobre la posibilidad de que jugase hoy, pero de momento los Mavs lo colocan como 'out'). Celtics y Cavaliers pueden ser los equipos más interesados en Bogut ahora mismo, y seguramente esperen a ver si rescinde su contrato.

Cuban también habló sobre las ventajas de ganar partidos.

"La recompensa por ganar es que todos tus chicos jóvenes obtienen una gran experiencia", dijo Cuban. "Y juegan en partidos que importan. Como el último partido contra Boston, nos importaba porque queremos luchar por algo, y sientes la presión al final del partido. Si no te importa si ganas o pierdes nunca hay esa presión, y no aprendes a jugar y a ejecutar bajo presión. Ganar a Cleveland, a Portland, a los Spurs... esos son partidos importantes para nuestros chavales".

El dueño de los Mavericks se explayó más sobre la misma idea.

"Es fácil lanzar cuando no te juegas nada. Sea DoDo (Dorian), o Yogi, o Justin o Nico, todos ellos están teniendo minutos en ocasiones en las que tienen importancia. Si estás perdiendo además la gente se enfada y desconecta porque además si estás perdiendo a lo mejor es que no eres lo suficientemente bueno y empiezas a pensar que tu y varios más pueden perder su trabajo. Como habéis mencionado, la mayoría de equipos del Oeste han optado por no tankear".

"Los chicos saben que si estás tankeando, hay posibilidades de que tu trabajo no esté seguro, y si vas a necesitar otro trabajo vas a jugar duro. Pero es diferente porque cuando piensas que estás tankeando eso puede llevarte a ser más egoísta, no tienes que jugar de la forma correcta, no hay unión en la pista. Y, realmente, eso es lo que nos hizo daño al principio, al igual que lo hicieron las lesiones, el hecho de que no teníamos una identidad y no podíamos conseguir unidad en la pista nos hizo daño porque no sabíamos quiénes éramos. No estaba Dirk, no estaba Bogut, no estaba D-Will, ni Barea, ni Devin, intentamos bajar el ritmo y eso no funcionó. Una vez fuimos recuperando a gente empezamos a ser mejores, y hasta ayer creo que éramos el tercer mejor ataque y la sexta mejor defensa en los últimos 15 partidos. Eso es increíble cuando lo piensas".

Además de hablar de la temporada presente, Cuban también señaló cuál es su idea de cara al verano.

"No nos veo yendo detrás del pez grande este verano", reconoció el dueño de la franquicia. "Creo que todo está cambiando, hay mucho dinero por quedarte en tu equipo... a no ser que nos caiga algo, seremos oportunistas. Prefiero ser un equipo que entre con un montón de espacio salarial a la temporada. Para luego poder coger jugadores que otros quieran traspasar por motivos salariales. Si estamos debajo del suelo salarial, simplemente pagaré la diferencia a los jugadores que tengamos. Eso significa que todos en la plantilla reciben más".

Este es un cambio con respecto a veranos pasados, forzado por un nuevo convenio que, como dice Cuban, premia mucho el mantenerte en la franquicia en la que te encuentras si esta te quiere renovar. También sabemos cómo es Cuban, de cada tres cosas que dice no hay que tomarse muy en serio dos de ellas, y el plan puede cambiar de aquí a julio. 

En cualquier caso, por mucho que diga, los Dallas Mavericks no están tankeando tal y como conocemos ese término. Los Mavs están luchando por ganar, y veremos dónde les lleva esa lucha. Lo más probable es lo que nos temíamos ya al ver remontar al equipo: que no de para entrar en Playoffs, y tampoco para tener un buen pick de Draft. Pero hay que reconocer el crecimiento interno que han tenido en las últimas semanas, y algo más: todo es más divertido cuando ganas, y todo es más divertido cuando luchas por algo y no te dejas llevar. Sea lo mejor o no para tu futuro quizás realmente no importe. Hay veces en las que no tienes otra alternativa. 
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Los Mavericks se ceban con los Orlando Magic



Los Orlando Magic pagaron los platos rotos. Técnicamente, esta expresión de pagar los platos se aplica inmediatamente después de una derrota, y los Dallas Mavericks venían de ganar a los Utah Jazz, pero los Magic los pagaron. Los platos rotos del recuerdo que aún perduraba de la dolorosa derrota con ellos en noviembre que ponía el balance 2-10 en el casillero,, y los de las derrotas importantes de esta misma semana contra Denver y Portland. Los Mavericks han ganado siete de sus últimos 10 partidos, vienen con una racha positiva de juego, pueden divisar ya el parón del All Star, y los Magic simplemente se encontraban en medio. 

Durante el primer cuarto parecía que Orlando iba a dar guerra, pero el acierto en el lanzamiento de los Mavericks y su intensidad de juego acabaron con cualquier esperanza de ver un partido competitivo. La secuencia clave que rompió el partido sucedió con 20-22 en el marcador. Canasta de Nowitzki, tapón de Salah Mejri, triple de Wes Matthews. Ese fue el momento en el que los Magic dijeron adiós. 


Wes Matthews fue el más destacado estadísticamente dentro de un buen esfuerzo de equipo. Wes terminó con 20 puntos, incluyendo 6 de 8 en triples, 6 asistencias, 4 rebotes y un robo en 25 minutos en pista. 

"Esto es lo que somos. Nos dieron una mala mano para empezar la temporada, con lesiones, temas de rotación e intentando encontrar nuestra identidad", dijo Matthews. "Una vez hemos encontrado eso y hemos estado más sanos, creo que estamos demostrando de lo que somos capaces de hacer. Vamos a seguir peleando. Eso es algo sobre nosotros, vamos a seguir lanzando puñetazos y a seguir peleando. Creemos (We believe)". 

Rick Carlisle resumió la diferencia entre estos Mavs y los de hace dos meses de una forma más sencilla. 

"Que jugamos mejor cuando Dirk Nowitzki está sano y sintiéndose bien", respondió Carlisle a la pregunta de qué habían aprendido en el último mes. "Lo cual es algo que creo que hemos sabido durante los últimos 18 años y medio". 
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"Jugar contra los Jazz es como ir al dentista" (Rick Carlisle)



Hasta el partido de anoche, los Utah Jazz se habían llevado cuatro de sus últimos seis enfrentamientos contra los Dallas Mavericks. Era la historia de un equipo al alza, los Jazz, empezando a dominar a uno a la baja, los Mavericks. Sin embargo, en el partido más importante que han disputado entre los dos en los últimos años, en abril del año pasado, los Mavs tiraron de oficio para ganar. 

El de ayer no era tan must win como aquel, pero para Dallas una derrota hubiera supuesto la tercera consecutiva y alejarse a tres partidos de Denver después de haber tocado casi con los dedos los puestos de Playoffs. Y ahí estaban. Tras las derrotas contra Nuggets y Blazers, los Mavs se encontraban 21 puntos abajo en el tercer cuarto con unos Utah Jazz muy superiores. "Jugar contra los Jazz es como una visita de dos horas y cuarto al dentista", dijo Rick Carlisle tras el partido. Y acabaron remontando y ganando en la prórroga. Quizás los visitantes se relajaron, creyendo finiquitado su tercera victoria en cuatro noches, todas ellas fuera de casa. Pero hay algo que no se le puede negar a estos Dallas Mavericks: su actitud competitiva. 

"Somos un grupo resistente, nos recuperamos bien, vamos a seguir jugando duro cada partido", dijo Harrison Barnes. "Nos hemos puesto en situaciones difíciles, de algunas hemos conseguido salir y de otras no. Pero esta es una gran victoria para nosotros". 

Ya sea estando con un balance 6-20 o 21 puntos por debajo ante un equipo top de la conferencia, estos Dallas Mavericks no van a tirar la toalla. Demasiado para aquellos que querían (queríamos) un pick alto en el próximo Draft. Ya nos avisaron: hasta que se pierdan todas las posibilidades matemáticamente, seguirán luchando. Habrá altos y bajos en el camino, grandes victorias y dolorosas derrotas, pero hasta que no les den la puntilla van a seguir embistiendo. Con Dirk rejuvenecido por momentos y clutch como siempre. Con Harrison Barnes aprendiendo a ser un líder. Con la tenacidad de los secundarios y la estrategia de Rick Carlisle. Hasta el final. 

"Intenté ser agresivo", dijo Barnes, quien anotó 31 puntos con 12/20 en tiros de campo, haciendo buena parte de su daño (8 puntos) en la prórroga. "Fue una buena victoria de equipo. Justin Anderson saliendo y siendo un gran revulsivo para nosotros. Dirk siendo él mismo al final... clutch. Creo que en general ha sido una gran victoria de equipo". 


Barnes mencionó a Justin Anderson merecidamente. A pesar de jugar menos de 10 minutos y meter solo dos puntos, Justin aportó energía y metió al público en el partido (sus dos puntos llegaron machacando un tiro libre fallado por Dorian Finney-Smith). En el mismo saco que Justin podríamos meter a Devin Harris, responsable de 13 puntos, 5 rebotes y una recuperación que valió mantenerse en el partido. 

"Últimamente está siendo muy importante para nosotros", dijo Barnes sobre Harris. "En defensa le tocan los emparejamientos más difíciles. En ataque está llegando hasta la pintura, sacando faltas, dando pases extra, consiguiendo balones divididos. Lo que nos aporta no se puede valorar". 

Rick Carlisle, siempre el más duro con el sophomore de los Mavs, fue el primero en alabar su actuación. Su presencia en la pista junto a Finney-Smith y Yogi Ferrell elevaron el tono de la defensa. 

"Los chicos llevan luchando todo el año. No estábamos jugando bien, no estábamos peleando lo suficiente, y el que ha cambiado el partido ha sido Anderson", aseguró Carlisle. "Justin Anderson salió con energía, con fuerza. Jugadas en transición, el mate en el tiro libre, sacar una falta en ataque en el otro lado, metió al público en el partido. Nos dio energía en ese tramo, jugó hasta estar agotado y los compañeros fueron capaces de encontrar una forma de ganar". 

Carlisle también valoró especialmente la victoria por tratarse de los Utah Jazz. 

"Los partidos NBA, de media, duran dos horas, 16 minutos y 59 segundos. Jugar contra estos es como estar dos horas, 16 minutos y 59 segundos en el dentista. Es una lucha constante", dijo Carlisle. "Intentas subir el ritmo del partido, pero es muy complicado porque ellos son muy disciplinados y son buenos. Creo que el hecho de que estaban en un back-to-back fue clave al final. Creo que Devin Harris fue otro héroe del partido, Dirk jugó genial, Barnes hizo grandes jugadas, Curry, después de empezar lento, fue entrando y lo hizo bien. De nuevo, creo que los minutos de Anderson fueron cuando cambió todo". 

Harrison Barnes volvió a ser el máximo anotador de los Mavericks, y ya lleva más partidos con 30 puntos o más en los Mavs que los que consiguió el jugador al que reemplaza, Chandler Parsons. Hablando de Parsons, algunos aprecian un toque de Carlisle hacia el alero en la forma en la que destacó algunos atributos de Barnes. 

"Es un estudioso del juego. Está comprometido con su dieta, cuida su cuerpo, no es un fiestero", describió Carlisle. "Es un profesional realmente serio. Ha estado en un equipo ganador y ha estado con jugadores geniales como Steph Curry y otros. De eso aprendes. Cuando yo jugaba estaba en un equipo con Bird, McHale, Parish y esa gente, y ves lo que hace falta para jugar a ese nivel. Tienes que tener un nivel de habilidad, pero el nivel de compromiso varía mucho dependiendo de la persona. Él tiene todas esas características. A su edad, solo veo que cada vez va a ser mejor y mejor". 

Los Dallas Mavericks están a dos partidos y medio de los Denver Nuggets, y tienen tres partidos restantes antes del parón del All Star (y del trade deadline): Orlando en casa el sábado, Boston en casa el lunes, y Detroit fuera el miércoles. 
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